7 Consejos para escalar tu negocio

escalar negocio

Escalar un negocio no es tan simple como vender más y listo. El objetivo primordial de toda empresa, más allá del de conseguir beneficios, debe estar en crecer dentro de su mercado.

Supongo que estarás de acuerdo…

Los diferentes factores internos y externos son los que marcarán las posibilidades de esta expansión, y la importancia de plantear una estrategia para adaptarnos a todos ellos es capital.

Hoy te voy a contar algunos conceptos básicos sobre escalar un negocio y algunos trucos para ponerlo en marcha.

¿Qué es escalar un negocio?

La escalabilidad de un negocio es la capacidad que tiene el proceso de producción o el sistema de ventas para mejorar su efectividad sin comprometer más recursos.

Por lo tanto, podemos hablar de un negocio “escalable” cuando el nivel de ventas puede extenderse sin aumentar también los costes asociados. 

En ese caso, los negocios “no escalables” son los que ven cómo sus beneficios crecen de manera proporcional a sus gastos variables. Una situación fastidiada… Pero, oye: no te des por vencido, que existen formas de salir de ella.

El problema de estos proyectos no escalables es que debes invertir en ciertos aspectos pero no sabes cómo será el futuro. Por ejemplo, decides contratar más empleados, buscar un local más grande y maquinaria de última generación para mejorar tus ventas. Y funciona.


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Pero en un par de años, los ingresos caen (por descenso de clientes, por un mayor precio en la materia prima, por reducción del margen de beneficio…). Y te encuentras con un local demasiado grande, maquinaria demasiado cara y demasiados empleados contratados.

Sin embargo, en el modelo escalable los costes funcionan de otra manera. Son, a grandes rasgos, independientes del número de ventas, por lo que no consideramos su crecimiento proporcional sino exponencial.

Imagínate un curso online que ya hayas preparado y que, a cada nuevo cliente que lo compre, no tengas que hacer nada más. O una película que, una vez realizada, no necesita más producción para venderse una y mil veces.

Ahora sí, vamos a ver qué necesita una empresa para encaminarse (o iniciarse) en el modelo escalable. 

Cómo escalar tu negocio: pasos imprescindibles

Cambiar la mentalidad             

Ese es el primer paso, y el más necesario. Deja de pensar “como una fábrica” y comienza a mirar el proyecto que tienes entre manos como algo que se pueda escalar.

Piensa en la estructura necesaria, en los procesos que tendrás que llevar a cabo o a las relaciones con clientes, colaboradores y proveedores. Es posible que esto signifique darle un giro completo a tu rutina diaria, pero es necesario.

Trata de ser ambicioso (en su justa medida) para querer siempre mejorar y hacer crecer tu negocio. Invierte en formación o en un mentor que te guíe a la hora de poner en marcha la maquinaria y te ayude a alcanzar los objetivos marcados.

Fijar un Plan de Crecimiento   

Como todo proyecto de negocio, tener un plan al que recurrir en momentos de duda es clave. Ahí plasmarás las herramientas que necesites, la tecnología en la que te vas a basar o todo lo necesario para crecer como empresa.

Si no te planteas una manera de escalar de forma controlada y con los posibles riesgos bajo lupa, lo que puede ocurrir es que termines perdiendo calidad en tu producto o servicio, gastando más de lo que querías o dejando de ser un modelo escalable.

Tampoco quiero que hagas un business plan superdetallado, solo establecer la estrategia a seguir y las previsiones a futuro.

Marcar nuevos procesos y su evaluación

Dentro del Plan de Crecimiento es importante definir las diferentes rutinas y operaciones que te van a llevar a la expansión. Esto es necesario por varios motivos, el primero de ellos para facilitar la incorporación de nuevos miembros al equipo.

que significa escalar una empresa

Pero también se vuelve una herramienta muy útil cuando queremos delegar, o alguien enferma o se toma unas vacaciones. Si todo está plasmado por escrito, será mucho más fácil llevarlo a cabo.

De la misma manera, nada como tener un control dedicado y un análisis exhaustivo de lo que está ocurriendo y si todo funciona cómo creíamos. Ten siempre a mano diferentes métricas que te dejen tranquilo al saber que tu negocio crece como tú quieres.

Apostar por el Growth Marketing

Su propio nombre lo indica, ya que se trata de diferentes acciones de marketing enfocadas al crecimiento de tu empresa. Tendrás que hacer las cosas distintas a los demás y a como las hacías antes, apoyándote en el marketing digital.

Solo así podrás aprovechar todo el potencial de tu marca, posicionándote en la mente del consumidor y diferenciándote de la competencia. Prueba, mide, analiza y, si no funciona, adopta una nueva estrategia.

Desde embudos de venta automatizados hasta marketing de contenidos, todas las campañas que lleves a cabo te irán acercando al objetivo de crecer de manera controlada.

Invertir en tecnología

Debe convertirse, a partir de ahora, en una de las patas sobre las que sostener tu negocio. Desde el control y la automatización de tus procesos hasta las Tecnologías de Información y Comunicación para contactar con los demás.

Hay, por ejemplo, herramientas de CRM gratis, que te facilitarán crear tu propio embudo de venta y generar leads que después se convertirán en clientes. Incluso las nuevas tecnologías pueden ayudarte a financiarte si sabes cómo.

Y lo más importante: fíjate en las empresas techies. Muchas veces trabajan bajo un modelo de negocio que puede adaptarse fácilmente a otros ámbitos.

Innovar dentro de un mercado global

El mundo está interconectado. Se han roto casi todas las barreras existentes, y ya tanto una gran multinacional como un artesano local pueden enviar sus productos u ofrecer sus servicios al otro lado del mundo.

Esto, que sin duda es una ventaja para acceder al mayor público posible, también implica que el consumidor puede contactar con miles de marcas. Es el momento de diferenciarte y aportar nuevas ideas al mundo.

Transforma lo que todos conocen o la manera en la que se hacían las cosas en tu campo, desarrolla una nueva solución a un problema que antes pasaba desapercibido o crea algo que rompa con todas las reglas establecidas.

Establecer una franquicia

El último consejo que aquí te lanzo está un poco fuera de la línea de los demás, pero tampoco debes dejarlo de lado. Hacer un negocio escalable y franquiciable no es tan complicado como crees. De hecho, te diría que es el siguiente paso natural.

Bajo un canon establecido, permites a otros emprendedores utilizar tus procesos que quieran una oportunidad de negocio factible y con seguridad.

Ahora sí: espero que hayas tomado apuntes y empieces a poner estos consejos que te he regalado en práctica cuanto antes.

Ahora que ya tienes diferentes herramientas para escalar tu negocio, espero que sepas sacarle todo el provecho.

Empieza a imaginar cómo será la manera en la que transformarás tu empresa a un modelo escalable o cómo vas a empezar desde la primera piedra del proyecto.

Y recuerda que, siempre que necesites ayuda, estaré aquí para ti.

José David Fernández
José David Fernández

Soy consultor de negocios y me dedico a ayudar a negocios como el tuyo a ser más rentables y duraderos.

Casi todos los días envío un correo con consejos y trucos para que puedas sacar lo mejor de tu negocio.

Es una newsletter para leer y aprender.

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