Qué es la metodología OKR y cómo implementarla en tu empresa

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La metodología OKR la conocemos desde hace más de 20 años, pero por entonces solo la ponía en práctica Google y poco más. Hoy en día se ha convertido en una de las formas más habituales de establecer objetivos a corto y medio plazo.

¿Qué es la metodología OKR?

Empezaré por donde toca, definir esta metodología: OKR es el acrónimo de Objectives and Key Results (Objetivos y Resultados Clave) y, a grandes rasgos, trata de encaminar todas las acciones de la empresa a conseguir un objetivo común.

Se trata de un sistema en el que se trabaja desde la misión y la visión del negocio como eje principal, y del que van surgiendo diferentes ramas para acabar en acciones concretas fáciles de realizar.

A lo largo de este artículo vas a ir comprendiendo la metodología OKR y su significado, y pronto podrás plantear tus nuevos objetivos para el próximo año.

Ventajas del método OKR

Aplicar el sistema OKR a tus procesos de trabajo y consecución de objetivos puede dar beneficios muy importantes a tu empresa. Lo principal es que será más visible la forma en la que se consiguen los resultados.

Tendrás en tu mano una manera sencilla de tomar decisiones evitando (o reduciendo, al menos) la incertidumbre. Tendrás datos y objetivos cuantificables, algo que te dará un feedback muy importante.

Pero también hará más cómodo el trabajo en equipo, permitiendo que cada departamento trabaje exactamente en lo que debe. Evitaremos así la procrastinación o algunas tareas que no comportan verdaderos avances.


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Cómo implementar los OKR’s en tu empresa

Como puedes imaginar, lo más importante para establecer el método OKR es conocer cómo funciona y qué pasos debemos dar para estructurarlo en nuestra organización. Coge papel y lápiz (o Ctrl+C y Ctrl+V) para no perderte nada.

implementar OKR

Objetivo Anual Global

Tendrás que empezar, como antes te comentaba, por la misión y visión de tu empresa. De este punto actual y futuro de tu negocio tendrás que establecer un único objetivo para todo el año.

Debes ser suficientemente concreto para que pueda considerarse cumplido o no; abarcable pero con la ambición suficiente como para seguir creciendo o tener éxito en un área concreta.

Objetivos Trimestrales

Con el Objetivo Anual Global ya puesto sobre el papel, tendremos que lanzar diferentes Objetivos Trimestrales que sean completamente necesarios para alcanzar el primero. No pongas más de tres o cuatro por trimestre.

En este caso puedes ser algo más “creativo”, no ceñirte a objetivos SMART y que sean frases un poco más abiertas. Haz una lluvia de ideas con diferentes propuestas y prioriza según su importancia.

Resultados Clave

El siguiente paso será el elemento que defina si vas por buen camino o no. Por cada uno de los Objetivos Trimestrales incorpora, de nuevo, tres o cuatro Resultados Clave, que sean verdaderamente útiles para conocer el progreso de tu desarrollo.

En este momento ya tenemos que empezar a ser muy precisos, por lo que te recomiendo incluir métricas basadas en KPI’s para analizar el rendimiento de estos resultados.

Acciones Concretas

Para terminar, toca sintetizar todas las acciones que vayan a llevarte a conseguir los Resultados Clave que antes mencionaba. En mi caso, te recomiendo que tengas libertad absoluta en incluir una, dos o diez acciones por cada Resultado, pero tampoco creas que el tiempo o los recursos son ilimitados.

Con cada uno de los pasos que vayas adelantando, verás que es más difícil ser certero, pero debes hacer un esfuerzo por encontrar qué puede ayudarte exactamente a ser mejor en el periodo de un año.

Objetivos del sistema OKR

Trabajar bajo esta metodología será importante para perseguir algunos objetivos (más allá de los Anuales y Trimestrales) que irás incorporando a tu empresa.

Mayor transparencia

Esta estrategia de gestión y procesos se diferencia de otros modelos más tradicionales en su apertura a los demás. Los diferentes equipos y departamentos pueden conocer los OKR de otros y, además, adaptar los suyos propios.

En una PYME, donde no hay estructuras organizativas tan marcadas, pueden surgir enfrentamientos o egos que intenten acaparar todas las “medallas”, y con este sistema se puede zanjar de una manera no autoritaria.

Colaboración entre empleados

Precisamente hablando de la competitividad entre trabajadores, uno de los aspectos que busca fortalecer el método OKR es la colaboración. Al no ser un elemento evaluador ni fijado a recompensas, no fomenta el enfrentamiento.

Precisamente conocer los objetivos de otra persona u otro departamento te ayuda a empatizar y a trabajar de la mano. En una reunión, por ejemplo, será mucho más fácil llegar a un acuerdo si sabemos con anterioridad qué busca el otro.

Agilidad y practicidad

Al tratarse de ciclos muy cortos de tiempo (un trimestre y un año), es muy fácil realizar los ajustes pertinentes para la próxima estación. Se ven con más claridad los resultados y se desperdician menos recursos.

También la simplicidad del método te ayuda a empezar a pensar de una manera más sencilla en cuanto a la organización, diferenciando muy bien los objetivos a corto y a medio plazo.

Máximo compromiso

El sistema OKR debe trabajarse desde una óptica bidireccional. Los objetivos de la empresa y las metas de los empleados están conectadas a simple vista, lo que supone una mayor implicación por parte de todos.

Este compromiso se adquiere también al ver el cumplimiento de estas Tareas Concretas, que van haciendo avanzar poco a poco todo el proyecto de negocio en el que están involucrados.

Disciplina de la mano de la autonomía

Con disciplina me refiero a algo que ya he comentado antes: evitar la procrastinación. Tener unas tareas definidas y un reducido número de frentes abiertos evitará la dispersión de recursos.

Esto, además, significa que cada empleado o cada equipo tienen libertad para elegir sus OKR y cómo llevarlos a cabo, siempre alineados con la estrategia global de la empresa.

Ambición por parte de todos

Al no ser un sistema de evaluación y recompensas (al menos económicas), este método persigue liberar un poco esa cuerda que nos retiene a ser más cautos a la hora de establecer objetivos, pensando en cumplirlos a toda costa.

Te invita a ser más atrevido, buscando siempre un desafío mayor que aceptar junto al resto de tu equipo.

Diferencias entre los KPI’s y los OKR’s

Un poco más arriba he mencionado los KPI’s, diciendo que pueden ser un buen punto de partida para analizar el rendimiento de todo el método OKR. Pero no debemos confundirlos, sino trabajarlos conjuntamente.

Los Objetivos y Resultados Clave buscan, gracias a la visión de la empresa, alcanzar una nueva posición y llegar a un terreno más fructífero.

Los KPI, en su sección, son indicadores que nos dirán cómo está progresando una actividad ya iniciada y el rendimiento que estamos obteniendo de ella.

Como te digo, son complementarios y puedes inspirarte en los KPI’s para definir diferentes Acciones Concretas o Resultados Clave; ya que ambas son metodologías para fomentar la productividad de tu negocio.

Es tan simple como observar un KPI que nos avise de que las ventas no están funcionando como deberían, para que nosotros marquemos un nuevo Objetivo Trimestral en el que tratemos de potenciar esa área.

Ejemplo de OKR

Para que lo veas de una manera sencilla, voy a exponerte un ejemplo. Vamos a escoger una empresa que ofrece servicios web, como desarrollo, mantenimiento o hosting, lo que prefieras.

Su objetivo anual para 2022, sigamos imaginando, será recuperar los resultados de 2019; que se han visto afectado por la COVID porque sus clientes han tenido pérdidas.

Vamos a preparar únicamente un objetivo trimestral, pero para todos los demás será hacer el mismo proceso una y otra vez.

Objetivo Trimestral: Incrementar los beneficios un 20%.

Resultado Clave 1: Conseguir 3 nuevos clientes:

Acciones Concretas 1:

  • Diseñar un funnel de ventas.
  • Generar una base de datos a partir de leads conseguidos en campañas.
  • Establecer un sistema de referidos que ofrezca beneficios tanto al cliente actual como al que venga de su parte.

Resultado Clave 2: Reducir los gastos en un 25%:

Acciones Concretas 2:

  • Crear un listado con gastos fijos y variables.
  • Asignar una dotación de presupuesto a las diferentes secciones.
  • Identificar los gastos superfluos que se puedan eliminar.

Resultado Clave 3: Incrementar la facturación por cliente en un 3%

Acciones Concretas 3:

  • Lanzar una campaña de upselling que se dirija a los clientes actuales para mejorar sus servicios contratados.
  • Hacer uso de técnicas persuasivas de redacción y diseño para potenciar la unión entre los clientes y la empresa, remarcando el beneficio mutuo de la relación.

Plantilla de metodología OKR

Si quieres seguir este sistema con una plantilla para la metodología OKR, estás de suerte. Es habitual encontrar en multitud de plataformas unas u otras versiones, con ligeras diferencias según lo que cada autor quiera resaltar.

Para saber cómo trabajo yo esta estrategia, no tienes más que ponerte en contacto conmigo y te facilitaré todo lo que necesites.

Ya conoces lo más importante sobre la metodología OKR. En tus manos está empezar a ponerla en práctica e ir trabajando este sistema hasta incorporarlo de manera natural.

Empieza poco a poco, quizás con un solo equipo y con objetivos sencillos para hacerte al formato. Luego tendrás soltura y libertad absoluta para intentarlo todo.

Por mi parte, ya lo sabes, ¡siempre que me necesites estaré aquí!

José David Fernández
José David Fernández

Soy consultor de negocios y me dedico a ayudar a negocios como el tuyo a ser más rentables y duraderos.

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