La rentabilidad empresarial: 7 formas de aumentarla

rentabilidad empresarial

Si estás leyendo esto es porque te preocupa la rentabilidad empresarial de tu negocio. Y es normal, a todos nos pasa. Ya sea para salir de un bache o para expandirnos en una buena época, siempre queremos encontrar ese punto extra que nos permita seguir creciendo.

Hoy quiero empezar a hablarte de esta rentabilidad, de la forma en la que puedes definirla dentro de tu empresa y, finalmente, de algunos caminos para aumentarla. Todo se basa en seguir unos pocos consejos y no dejar de analizar las oportunidades que se nos presentan para mejorar.

¿Qué es la rentabilidad de una empresa?

Lo primero que debes saber es que este indicador pone de manifiesto la capacidad de una empresa para obtener ganancias. Se trata de un índice capaz de mostrarte la relación que existe entre las ganancias obtenidas y la inversión que se ha necesitado para alcanzarlas.

Puede que exista cierta confusión entre la rentabilidad de una empresa y el propio concepto de ganancia, aunque sí hay diferencias. Ya que ambas pueden ser un método para controlar el éxito financiero de tu negocio, vamos a ver algunas de ellas.

Diferencia entre rentabilidad empresarial y ganancias

La principal diferencia que encontramos entre estos dos conceptos es su relatividad. Y es que la ganancia es un número absoluto, una cifra concreta, que viene dado por los ingresos, costes y gastos en los que pueda incurrir una empresa.

Por su parte, la rentabilidad es relativa. Si bien se define a través de las ganancias, su resultado se expresa a través de su relación con una inversión concreta o el tamaño de la empresa. En definitiva, se trata más de una medida de eficiencia que de beneficios.

Por supuesto, cualquier empresa, sea grande o pequeña, quiere tener ganancias a final de año. 

Pero también debe tratar de encontrar rentabilidad en sus estrategias, por lo que voy a darte cinco indicadores que te ayudarán a ver de forma más clara la rentabilidad de tu negocio.

Los 5 indicadores de la rentabilidad de un negocio

Ventas

Las ventas son el principal elemento para conocer el umbral de rentabilidad de una empresa. Si eres capaz de comprender el mercado en el que te mueves y adecuar tu oferta a la demanda de los consumidores, tendrás muchas posibilidades de crecer en este apartado.

El rendimiento de estas ventas se verá traducido automáticamente en ganancias, y todo dependerá del coste de cada una de esas ventas para conocer la rentabilidad. Apóyate en diferentes estrategias de venta para alcanzar los mejores números.

Precio

Como una de las clásicas ‘P’ del marketing, el momento de fijar el precio de un servicio o producto es clave para tu negocio. Esta decisión determinará en gran medida la rentabilidad que puedas conseguir, y siempre dependiendo de tu cliente tipo o del sector en el que te encuentres.

A la hora de marcar esta cifra, deberás tener en cuenta varios factores: los gastos asociados a su producción, cuánto está dispuesta a pagar tu audiencia y qué precio han establecido otros sobre un producto similar.

Gastos

Por supuesto, la rentabilidad también se verá afectada por los gastos que se produzcan en tu negocio. Para que tu empresa se mantenga en el tiempo, tienes que buscar siempre unos ingresos superiores a estos gastos, que se determinan mediante cualquier aspecto que influya en la comercialización de tu producto o servicio.

Estos gastos pueden atribuirse tanto a la producción como a los procesos comerciales, incluso a las acciones de publicidad. Realiza un buen análisis de tus gastos totales y aprende a reducir costos de empresa para garantizar que tu negocio estará siempre por encima del umbral de rentabilidad. 

Permanencia

El entorno en el que te desenvuelves también tiene mucho que decir, ya que tendrás que mantenerte en él durante el máximo tiempo posible. Por ejemplo, el rendimiento de tu negocio debe ser mayor que el importe que puedas llegar a pedir a tus acreedores.

En el caso de que tu empresa tenga ganancias, pero el retorno sobre el patrimonio no alcanza un buen nivel, puede que tengas más de un problema de rentabilidad a largo plazo.

Medición de la rentabilidad

El último de los factores clave que quiero nombrarte es, obviamente, la capacidad de medir esta rentabilidad. Un desglose de los resultados de ingresos y gastos producidos a lo largo del año comercial te darán una visión completa de tu salud financiera.

Apoyarte en los índices de rentabilidad te ayudará a conocer mejor tu negocio y saber cómo avanzar o qué decisiones tomar. Para ello, quiero darte ahora algunos ejemplos sobre cómo calcular la rentabilidad de una empresa, de modo que tú mismo lo pongas en práctica. 

Lo interesante es que controles tu rentabilidad con varios al mismo tiempo; no únicamente un indicador.

¿Cómo se mide la rentabilidad de una empresa?

Beneficios sobre recursos

Se conoce como ROE (Return On Equity) o rentabilidad financiera a la medida que se obtiene al dividir el beneficio sobre el patrimonio neto de la organización. 

Esto te permitirá ver cuánta rentabilidad se obtiene a partir de los recursos propios, que se definen principalmente por las aportaciones de capital de los socios y las reservas de beneficios.

Otra manera habitual de conocer la rentabilidad financiera es hacer este mismo cálculo únicamente sobre las aportaciones de los socios, no sobre el patrimonio neto. Esto determina claramente qué rentabilidad obtienen los accionistas.

Beneficios sobre ventas

Se trata de una de las formas más extendidas de conocer la rentabilidad de un negocio. Se conoce a partir de la división de los beneficios (antes o después de impuestos) frente a las ventas conseguidas durante ese ejercicio económico.

Con esta operación conocerás el porcentaje de las ventas que obtiene la empresa como beneficios netos, restando los costes directos e indirectos y los resultados financieros.

Margen bruto sobre ventas

En este caso, el resultado lo obtendremos de dividir el margen bruto de beneficios entre las ventas realizadas, lo que nos ofrecerá una visión concreta de la rentabilidad de la compañía. Este margen bruto se extrae de la diferencia entre las propias ventas y los costes directos.

Si esta diferencia es negativa, estarás ante un importante problema de viabilidad. En caso de ser positivos, deben ser suficientemente amplios como para cubrir el resto de costes fijos y las devoluciones de deudas. Con este dato podrás tomar la decisión de subir los precios o tratar de reducir los costes de producción.

Rentabilidad por dividendo

Se trata de un método muy conocido en los círculos bursátiles, pero que se aplica al ámbito empresarial perfectamente. Tendremos este indicador al repartir los dividendos que obtienen los accionistas entre el valor de sus participaciones.

Como puedes ver, esta medida de rentabilidad financiera no tiene en cuenta muchos aspectos inherentes a la producción de una empresa, pero es un dato que interesa mucho a los accionistas capitalistas. 

Si no toman parte en la gestión del negocio, será una de las medidas que más tengan en cuenta.

cómo se mide la rentabilidad empresarial

Cómo mejorar la rentabilidad de una empresa

Controla tus gastos

Puede parecer obvio, pero es una de las claves para mejorar la rentabilidad financiera de una empresa. 

Un análisis de los costes habituales puede darte una idea de dónde puedes meter la tijera, siempre teniendo en cuenta que no vaya a afectar a tu producción o a la calidad de tus productos o servicios.

Optimiza tus procesos

Cualquier línea de producción de cualquier empresa genera gastos que representan gran parte de su presupuesto. 

Por suerte, se pueden optimizar teniendo en cuenta algunos aspectos como evitar los excedentes, utilización de softwares especializados o un análisis de los productos y precios.

Ofrece más calidad en tus productos

Subir los precios o vender por encima de la competencia puede no ser la mejor idea, y muchos clientes lo notarán. Esto será mucho más fácil de hacer si lo acompañas de un aumento en la calidad en lo que vendes, pudiendo incluso atraer a un público premium para tu marca.

Lanza una nueva gama de productos

De la misma manera que el punto anterior, una buena opción puede ser crear una alternativa o un complemento a los productos que ya vendes. Con esto aumentarás la variedad de tu marca y podrás hacer cross-selling, consiguiendo así mayor rentabilidad.

Ábrete a nuevos mercados

Siguiendo con esta idea expansionista, busca nuevos nichos donde puedas recalar. A veces no hace falta hacer un cambio drástico en tus productos para llegar a un público concreto, solo cambiar un poco el mensaje y acercarte a su relato.

Esfuérzate en vender mejor

La clave a la hora de impulsar tus ventas es que los clientes existentes quieran más de ti y, además atraer nuevos clientes similares. Céntrate en aquellos que te generen un mejor margen de ventas, pero tampoco descuides a los demás.

Mejora tu estrategia de marketing

El marketing tanto digital como offline es imprescindible para el crecimiento de una empresa y para desarrollar su rentabilidad. Pon tus esfuerzos en encontrar mejores soluciones (que no siempre significa que sean más caras) y pronto conseguirás resultados excelentes.

Todo lo que has leído hoy aquí es solo un pequeño repaso a algunos conceptos y estrategias interesantes sobre la rentabilidad empresarial. Ahora está en tu mano ponerlas en práctica.

Recuerda que, si tienes alguna duda, puedes contar conmigo para comentarlo en conjunto. ¡Hablamos pronto!

José David Fernández
José David Fernández

Soy consultor de negocios y me dedico a ayudar a negocios como el tuyo a ser más rentables y duraderos.

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