Es festivo y no quiero robarte mucho tiempo ni a ti ni a mi. Te quiero hablar de los mediopelistas.
¿Qué es un mediopelista?
Todo empezó en el año 2016 en una reunión con una empresa de marketing.
Estábamos buscando una empresa que nos ayudara a posicionar en el mercado una aplicación que permitía a las personas (que como yo) no se sentían muy cómodas entrando en pequeños comercios y negocios.
Era una sensación que tenía recurrentemente al entrar en cualquier tienda de barrio. Me sentía observado, perseguido y casi obligado a comprar. Y esto me pasaba especialmente en las tiendas de moda.
Estoy seguro que la persona que atendía el negocio no le parecía mal que me fuese sin comprar nada, pero en mi cabeza el pensamiento era ese…
Esta reflexión la planteé en mi entorno y resulta que había más personas con la misma sensación a la hora de entrar en pequeñas tiendas. Así que ya teníamos un reto a resolver y por tanto una oportunidad de negocio.
En el año 2016, Amazon ya había llegado con fuerza a España y el comercio online estaba bastante presente, así que ideamos la plataforma que te comentaba al principio.
El caso es que al salir de la reunión alguien de nuestro equipo (no recuerdo quien) definió lo que nos había presentado la empresa de Marketing como un trabajo de mediopelo presentado por mediopelistas. Fue una expresión que me hizo mucha gracia.
La expresión “mediopelo” se origina en Argentina y Uruguay, y se utiliza para describir algo o alguien de calidad media, ni excelente ni terrible. Tradicionalmente, se refiere a personas de clase media que intentan parecer más acaudaladas de lo que son, manifestando cierta pretensión social. La etimología del término se relaciona con los «sombreros de pelo entero», usados por las clases altas, en contraste con los de calidad inferior que llevaba la clase media, no hechos de «pelo entero». Este término se popularizó en los años 60 por Arturo Jauretche en su crítica a la sociedad argentina, y hoy en día, «mediopelo» también se aplica a gustos o comportamientos considerados pretenciosos.
Como me hizo gracia la expresión la adopté y sobretodo la adapté para mi uso y disfrute y ahora para ti si quieres…
Características de un mediopelista:
Conformista: Se conforma con resultados mínimos aceptables.
Poco ambicioso: No muestra interés en superar sus logros actuales.
Resistente al cambio: Prefiere mantener las cosas como están.
Falta de pasión: No muestra entusiasmo por su trabajo o proyecto.
Evita riesgos: Se mantiene alejado de situaciones que podrían ser riesgosas, incluso si son oportunidades.
Desmotivado: Falta de motivación para mejorar o progresar.
Escasa actualización profesional: No se mantiene al día con las tendencias o avances en su campo.
Poco proactivo: No anticipa problemas o necesidades futuras.
Poca visión a largo plazo: No piensa en las repercusiones futuras de su trabajo.
Criticidad baja: No cuestiona procesos o decisiones, incluso si son ineficaces.
….
En aquella reunión de marketing nos hablaban de RRSS, blogs y otro montón de cosas que ya estaban haciendo miles de empresas en el mundo, no había nada nuevo, nada fresco, nada de riesgo.
La mayor parte de las personas que entrevistaba Thiel eran mediopelistas porque daban respuestas de medio pelo. Respuestas sin riesgo. Y Thiel precisamente lo que estaba buscando es evitar que en su empresa estos entrasen y convirtiesen todo en algo de medio pelo.
Mi respuesta a la pregunta es que la inmensa mayoria de pequeñas y medianas empresas están abocadas a desaparecer por falta de competitividad. En el futuro las empresas serán grandes y tendrán economías de escala, o bien pequeñas empresas muy especializadas en algo muy concreto.
La mayor parte de las pequeñas y medianas empresas están en tierra de nadie y eso las llevará a la desaparición; salvo que giren el rumbo más pronto que tarde.
David.

